Derechos de los Animales en la Biblia

Smugglers Caught Trying to Sell Rare 1200-yr-old Bible in a Shoe Store

1999

Estos últimos años he situado la impresionante batalla por los derechos de los animales que se está librando actualmente en los países europeos (incluida Finlandia) en una cadena ideológica que vincula los intentos de abolir la esclavitud institucional, de liberar a las mujeres oprimidas y de defender los derechos de los niños. Esto podría verse claramente, en términos éticos, como una magnífica cadena de progreso: como la única ola positiva en la marea aplastantemente negativa de la economía de mercado brutal que ha envuelto al mundo occidental.

Me he alegrado por este pequeño signo de justicia en nuestra sociedad por lo demás terrible; mi única queja es el hecho de que el movimiento de protección animal se centra casi exclusivamente en los animales domésticos (incluidos todos los animales enjaulados y de laboratorio). En otras palabras, la perspectiva de este movimiento sigue siendo antropocéntrica, y deja imprudentemente a la gran mayoría (99,999999%) de animales para que se valgan por sí mismos. Pero tal vez estoy siendo imprudente a mi juicio. Tal vez se acerca el momento del conservacionismo.

Reconozco que mi educación y conocimiento de la historia han fracasado en un aspecto: me engañé a pensar que el movimiento por los derechos de los animales representaba una nueva corriente ideológica — y por esta razón, la más brillante — en nuestra propia cultura. (La relación de los llamados pueblos primitivos con la naturaleza y su sentido de la fraternidad hacia ciertos animales que yo vería como un fenómeno separado, ya que se basa conceptualmente en diferentes fundamentos). También tuve la endeble idea de que la piedra angular de la cultura occidental, el judaísmo, era totalmente antropocéntrica (incluso urbana), reservando a los animales un tratamiento frío y duro. Incluso asumí que esto podía ser visto como una de las razones del enfrentamiento entre el nazismo naturalista y romántico y el judaísmo escalofriantemente racional.

Pero ahora, he tenido una nueva visión después de navegar por la revista de los Testigos de Jehová, Herätkää [Despertad]: un diario completamente espléndido y bien editado. Esta revista describió cómo los deportes de sangre más horrendos habían sido introducidos por primera vez para la diversión del hombre, y sorprendentemente enfatizó que muchas actitudes «modernas» a la protección de los animales y los derechos de los animales se pueden encontrar en la Biblia, la mayoría de ellas incluso en el Antiguo Testamento. Una vez más se nos recuerda el viejo adagio: «nada nuevo bajo el sol».

En el segundo libro de Moisés (23:4-5), uno es animado a rescatar a un buey o burro perdido y a devolverlo a su dueño aunque el dueño sea un enemigo. Además, el burro perteneciente a un enemigo debe ser ayudado a ponerse de pie si ha caído bajo su carga. El versículo 23:12 aconseja mantenerse alejado del trabajo durante el séptimo día de la semana, para que tu buey y tu descansen. Las directrices que piden el buen trato de los animales también se pueden encontrar en el quinto libro de Moisés (22:10 y 25:4): “No ararás con un buey y una asno juntos” y “No pondrás bozal al buey cuando trillare.”

Es evidente que hay una perspectiva práctica combinada con la protección de los animales. El versículo 4:11 del libro de Jonás expresa sentimientos generales de compasión por los animales: “¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?”

En el versículo 12:10 de Proverbios se dice: «El justo cuida de la vida de su bestia; mas el corazón de los impíos es cruel».

Finalmente, en el Nuevo Testamento se encuentra una hermosa frase que expresa la filosofía básica detrás del conservacionismo, incluyendo el valor absoluto de los animales de la naturaleza: “¿No se venden cinco pajarillos por dos cuartos? Con todo, ni uno de ellos está olvidado delante de Dios.” (Lucas 12:6).

Los citados son algunos de los pasajes contenidos en la Nueva Versión Internacional de la Biblia. Curiosamente, la fabulosa visión del futuro descrita en el libro de Oseas, versículo 2:18, falta por completo de la nueva traducción de la Biblia proporcionada por la Iglesia Luterana Evangélica Finlandesa; esto, sin embargo, no hace el pasaje menos grandioso: “Y en aquel tiempo haré para ti pacto con las bestias del campo, con las aves del cielo y con las serpientes de la tierra; y quitaré de la tierra arco y espada y guerra, y te haré dormir seguro.” ¡El eterno sueño de todos los pacifistas, ecologistas y veganos está aquí condensado en una sola frase!